martes, 18 de marzo de 2008

Increíbles y Maravillosas


 Después del triunfo de la Revolución Francesa, la apariencia pulida, estirada y representativa del Antiguo Régimen comenzó a desaparecer y, a la vez, se fueron imponiendo un vestuario y costumbres que estaban más acordes con la ideología de la nueva sociedad. Las clases acomodadas de los demás países europeos, siguieron copiando "lo francés", aunque fueran ropas que denotaran aires de libertad republicana.                                                                 El primer cambio profundo tuvo lugar durante el Directorio. Los más audaces exageraron su vestimenta y su gestualidad. Por calles y plazas, caminaban jóvenes de ambos sexos, haciéndose notar, con sus ropas llamativas, peinados y afeites. A esas mujeres las llamaron las Maravillosas y a los hombres los Increíbles. 

1 comentario:

paco peralta dijo...

Cesar, siempre un placer pasar por aquí y disfrutar de estas lecturas tan placenteras. Las revoluciones siempre tienen algo de buena verdad?. Un fuerte abrazo para tí. Paco