Historias del vestir. Creación de modas. Arte y confección. Vestuarios, vestidos, sombreros y más...
domingo, 26 de septiembre de 2010
Aquel tapado de armiño.
lunes, 9 de marzo de 2009
Sunday clothes
martes, 3 de marzo de 2009
Glam
El glam rock o glitter rock tuvo su apogeo entre 1973 y 1975, pero su ambigua y llamativa estética pasó desapercibida hasta que aparecieron en escena los auténticos iniciadores de la moda: David Bowie, Roxy Music y T-Rex en Gran Bretaña, y Alice Cooper, Iggy Pop y New York Dolls en América.
Revolucionarios del rock con mallas, pelucas y kilos de maquillaje, fueron el antídoto musical y visual de los melenudos del heavy metal, mezclando música rock con arte, ambigüedad en el vestir con heterosexualidad, y desenfreno con elegancia. Elitistas y obsesos del estilo, se codeaban con una multitud de gente que, a finales de los años setenta, vestía más estrafalariamente si cabe y que había puesto en marcha sus propios clubes, moda y movimientos.
En 1973, en el Hammersmith Palais de Londres, David Bowie personificaba el estilo glam rock, luciendo su lengendario suspensor, medias, plataformas y un conjunto de minivestido. Con mucho estilo, Bowie despachó a los viejos rockeros, y la moda de Londres se dividió. Los de la vieja escuela, como Ossie Clark, se quedaron con Clapton y los Stones, mientras recién llegados como Anthony Price vestían a los rockeros glam con trajes ceñidos (a los chicos) y con vestidos con corsé (a las chicas), en brillantes sedas y satenes.
Los rockeros glam también adoraban la moda de los años 50, los cuellos altos, las suelas de caucho y las boas de plumas.
Poco despues el look glam cruzó el Canal e influyó en el trabajo de firmas de diseño como Pierre Balmain y Jean Patou.
lunes, 2 de febrero de 2009
High Priestess of Soul
Cuando parecía destinada a convertirse en una vieja gloria sólo recordada por nostálgicos, un espectacular rebrote de fama le llegó de forma inesperada en 1987. My baby just cares for me, una vieja canción que aparecía en su primer disco, publicado hacía ya treinta años, se convirtió en el tema escogido para una campaña de publicidad del perfume Chanel Nº 5 para la televisión británica. Alcanzó el quinto puesto en las listas de ventas de Gran Bretaña. El éxito en toda Europa la devolvió a la luz pública, y se prodigó en colaboraciones con artistas como Pete Townsend, Maria Bethânia o Miriam Makeba. En 1992 apareció su música en la película Point of no return, inspirada en su propia vida. En 1993, año en que se instaló definitivamente en el sur de Francia, publicó su último álbum en estudio, A single woman, que contenía otro clásico de la canción francesa, "Il n’y pas d’amour heureux". Nina Simone falleció el 21 de abril del 2003 en su casa de Carry-le-Rouet.
jueves, 4 de septiembre de 2008
Model naval

viernes, 2 de mayo de 2008
Where do you go to my lovely

sábado, 12 de abril de 2008
Un vestido y un adios

domingo, 30 de marzo de 2008
Boquitas pintadas
Y te has pintado la sonrisa de carmínmartes, 15 de enero de 2008
El Virus Quant
Entró al probadory agarró la minifalda
luego la calzó
y después giró la espalda.
Llamó al vendedor,
quiso que le dé un consejo:
quería saber
si el cuero era viejo.
El muchacho no pudo pensar,
comenzó a transpirar,
se le iba a dar.
Ella vio una adecuada reacción
y arrastró al vendedor
dentro del probador.
Sin perder tiempo
aprovecharon,
la hicieron corta y se borraron.
sábado, 23 de diciembre de 2006
Una mujer con sombrero
Una mujer se ha perdidoconocer el delirio y el polvo,
se ha perdido esta bella locura,
su breve cintura debajo de mí.
Se ha perdido mi forma de amar,
se ha perdido mi huella en su mar.
Veo una luz que vacila
y promete dejarnos a oscuras.
Veo un perro ladrando a la luna
con otra figura que recuerda a mí.
Veo más: veo que no me halló.
Veo más: veo que se perdió.
La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias, se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.
Una mujer innombrable
huye como una gaviota
y yo rápido seco mis botas,
blasfemo una nota y apago el reloj.
Que me tenga cuidado el amor,
que le puedo cantar su canción.
Una mujer con sombrero,
como un cuadro del viejo Chagall,
corrompiéndose al centro del miedo
y yo, que no soy bueno, me puse a llorar.
Pero entonces lloraba por mí,

