Historias del vestir. Creación de modas. Arte y confección. Vestuarios, vestidos, sombreros y más...
domingo, 6 de julio de 2008
viernes, 13 de junio de 2008
Tout le vetement du monde

domingo, 1 de junio de 2008
martes, 27 de mayo de 2008
El límite es el cielo
“El límite es el cielo” le dijeron al diseñador Adrián cuando llegó a los estudios de la Metro, pero el límite era la pantalla. Porque vestir a una estrella significaba hacerlo en función de lo que podía verse a través de la cámara y del revelado final y no de las exigencias del ojo callejero. Si la belleza de las divas de Hollywood era más producto de la luz que de las formas de la carne, el vestuario era un argumento: más que vestir, tallaba, más que seguir los contornos de un cuerpo perfecto, lo construía por partes en un mapa complejo de cortes, pinzas y fruncidos.
martes, 20 de mayo de 2008
lunes, 19 de mayo de 2008
jueves, 15 de mayo de 2008
Apariencias
El individuo ha conquistado el derecho, no total pero sí efectivo, de mostrar un gusto personal, de innovar, de sobresalir en audacia y originalidad. La individualización del arreglo personal ha ganado una legitimidad mundana, la búsqueda estética de la diferencia y de lo inédito se ha convertido en una lógica constitutiva del universo de las apariencias.
miércoles, 7 de mayo de 2008
Mi marido
...martes, 6 de mayo de 2008
María Iluminada

viernes, 2 de mayo de 2008
Where do you go to my lovely

miércoles, 30 de abril de 2008
Acumulación
En su departamento de la calle Sínope, el filosofo griego Diógenes pasaba sus días acumulando ropa y trapos. Para extinguir las llamas, los bomberos tuvieron que retirar cerca de tres toneladas de ropa y material textil. Es posible que estos materiales facilitaran la propagación del fuego.

Ropa y más ropa. Ropa vieja, ropa estrecha, ropa fea que nunca nos ponemos. Zapatos, bolsos, cajas, maletas abolladas. Náufragos en mitad de la inutilidad de nuestras cosas. Cientos de ropa y basura acumulada.
domingo, 27 de abril de 2008
viernes, 25 de abril de 2008
Maestros: Edward Steichen
Edward Steichen (1879-1973) inmigrante nacido en Luxemburgo, desde muy joven se interesó por el nuevo arte de la fotografía, estando sus primeras obras relacionadas con el pictorialismo y el simbolismo, tan de moda a finales del siglo XIX, y en las que innovó con la técnica del fotograbado. En 1902 comenzará su colaboración con una de las figuras más importantes de la fotografía americana, el crítico y fotógrafo Alfred Stieglitz. En el año 1923 es nombrado jefe de fotografía de algunas publicaciones de la editorial Condé Nast, y abandona la fotografía artística, ésa que suponía "el arte por el arte", para centrarse en el tema que realmente le hará famoso: la fotografía comercial, a la que dedicará, a pesar de las críticas de sus antiguos camaradas, los siguientes 15 años de su vida. Steichen será, a partir de este momento, el fotógrafo de las estrellas, del lujo y del glamour. Se convierte en el hombre que lleva las creaciones de los más famosos modistos y modistas a las portadas de Vogue y Vanity Fair. Entre 1923 y 1938, por el objetivo de su cámara pasan los personajes del momento: Coco Chanel, Fred Astaire, Gary Cooper, Greta Garbo... Steichen es el gran maestro de los retratos de alta moda, a los que traslada toda su formación artística, su creatividad y su dominio del arte de la composición.
miércoles, 23 de abril de 2008
Preparativos para la boda
...jueves, 17 de abril de 2008
California Chic
lunes, 14 de abril de 2008
In cold blood
Nancy llevaba puesto su vestido de terciopelo cereza, su hermano una camisa escocesa de tonos vivos; sus padres estaban vestidos de modo más sobrio, el señor Clutter con su traje de franela azul marino y su esposa con un vestido de crepé azul marino también, y (eso era lo que daba a la escena un aire atroz) la cabeza de cada uno estaba completamente envuelta en algodón, como un abultado capullo que hacía el doble de un globo normalmente inflado, y el algodón, como lo habían rociado con una sustancia brillante, relucía como la nieve de los árboles de Navidad.sábado, 12 de abril de 2008
Un vestido y un adios

viernes, 11 de abril de 2008
Cabelleras rizadas
La peluca, excentricidad que alcanzó su máximo apogeo en el siglo XVIII, fue introducida por Luis XIII para ocultar su incipiente calvicie (después de haber puesto de moda su magnífica cabellera rizada) y figuró durante más de un siglo como prenda indispensable en el guardarropa de todo caballero.jueves, 3 de abril de 2008
Y el premio es para....
Grata sorpresa llega desde Barcelona!miércoles, 2 de abril de 2008
Cuidado con el ruedo!
En cuanto a la manera de llevar la toga y hacerla producir magníficos efectos, era preciso empezar colocando un extremo sobre el hombro izquierdo, de modo que un tercio aproximadamente de la longitud total del paño cayera por delante hasta los pies y tapara por completo el lado izquierdo. El resto de la tela se pasaba por detrás de la espalda y debajo del brazo derecho, de manera que el extremo de la toga cayera hasta los talones.domingo, 30 de marzo de 2008
Boquitas pintadas
Y te has pintado la sonrisa de carmínmiércoles, 26 de marzo de 2008
¡Nueva temporada!

lunes, 24 de marzo de 2008
domingo, 23 de marzo de 2008
martes, 18 de marzo de 2008
Increíbles y Maravillosas
Después del triunfo de la Revolución Francesa, la apariencia pulida, estirada y representativa del Antiguo Régimen comenzó a desaparecer y, a la vez, se fueron imponiendo un vestuario y costumbres que estaban más acordes con la ideología de la nueva sociedad. Las clases acomodadas de los demás países europeos, siguieron copiando "lo francés", aunque fueran ropas que denotaran aires de libertad republicana. El primer cambio profundo tuvo lugar durante el Directorio. Los más audaces exageraron su vestimenta y su gestualidad. Por calles y plazas, caminaban jóvenes de ambos sexos, haciéndose notar, con sus ropas llamativas, peinados y afeites. A esas mujeres las llamaron las Maravillosas y a los hombres los Increíbles.
viernes, 14 de marzo de 2008
Moda renacentista
Las prendas típicas del Renacimiento se desarrollaron en Italia, de donde, a raíz de la invasión de Carlos VIII de Francia en 1494, se extendieron al resto de Europa. No está claro por qué la moda italiana, bastante más sencilla, se desarrolló de forma independiente al resto de Europa, pero parece probable que esto se debiera a su clima más cálido. La túnica de cuello bajo y la camisa en el hombre, y las capas igual de sencillas y también de cuello bajo en la mujer (denominadas capa Julieta) ejercieron un efecto breve pero intenso en la evolución del vestido europeo en general. Hacia 1620 había desaparecido la sencillez, y la línea vertical de las prendas medievales fue sustituida por la línea horizontal del traje del renacimiento. Al tiempo que se producía este rápido cambio de estilo, irrumpió en Europa la moda del ‘acuchillado’. Esta tendencia, que probablemente tuvo su origen en el sur de Alemania y que perduró hasta el siglo XVII, consistía en unas aberturas semejantes a cuchilladas en el tejido exterior que dejaban ver una tela distinta por debajo. Tal vez el desarrollo más interesante de esta época fuera la utilización, o al menos la exposición, de las camisas por parte de hombres y mujeres. Una vez que la camisa quedaba a la vista, tenía que ser adornada; los ribetes de encajes y volantes en cuello y mangas se convirtieron en menos de 50 años en gorgueras almidonadas que estuvieron de moda durante otros 100 años.
martes, 11 de marzo de 2008
domingo, 9 de marzo de 2008
Moda y estilo en W. Benjamin
“La moda es un salto de tigre al pasado “ Walter Benjamin
“La moda es un salto de tigre al pasado. Pero este salto se produce en un terreno donde manda la clase dominante. El mismo salto, bajo el cielo libre de la historia, es el salto dialéctico, en el sentido en que Marx comprendió la revolución”
La moda no sólo es fugaz; además se presenta como tal (del año, de la temporada), mientras que el estilo promete eternidades, además de extenderse en un tiempo que permite la insistencia de modos de hacer complejos, que se configuran por agregaciones. El estilo no se despliega en un solo soporte, ni en un solo registro, como pueden hacerlo las modas. Para hablar de los sentidos de la moda hace falta, siempre, hablar de otra cosa: detenerse en eso sobre lo que la operatoria de la moda termina proyectándose en cada caso. O reconocerla, cada vez, como herramienta de un estilo, porque, como en la relación motivo/tema, lo singular adquiere un sentido compartible sólo en relación con su estabilización metadiscursiva, cuando opera y se establece como parte de lo general. Tal vez por eso cuesta tanto hablar de la moda que uno mismo practica: al hacerlo, estará dando información sobre quién sabe qué; el estilo circula, en cambio, con dispositivos adosados de argumentación y justificación. Funda el imaginario de su necesidad, y califica como falta de estilo el estilo de los otros.
martes, 4 de marzo de 2008
Historias de Hollywood XI
Theadora van Runkle es una diseñadora nata. Sin ninguna formación académica en diseño de vestuario, ni más profesión que la de ilustradora comercial, consiguió que le encargaran el vestuario de Bonnie and Clyde (Arthur Penn, 1967) gracias a la entusiasta recomendación de la diseñadora Dorothy Jeakins. La película y los asombrosos vestuarios, que recrean los Estados Unidos en los tiempos de la Gran Depresión de la década de 1930, acabarían marcando un fenómeno de moda, y le supusieron una nominación al Oscar. Theadora van Runkle recuerda a la actriz Faye Dunaway como una mujer arrebatadoramente bella y con una figura muy sensual. Las boinas (al igual que los pañuelos), que marcaban la identidad de Bonnie, significaron una verdadera tendencia de moda de finales de los años 60.
sábado, 1 de marzo de 2008
Maestros: Claire McCardell
Dicen que Claire McCardell fue la primera diseñadora verdaderamente Americana, la precursora del ‘american style’. Un estilo fresco, femenino y desenfadado, más fácil de describir visualmente que con palabras: basta imaginar a Doris Day en cualquiera de sus tantas películas… Claire nació en Frederick, Maryland, y estudió ilustración de moda en la Parsons School of Design. Su actividad profesional comenzó como asistente Robert Turk. Durante su carrera consiguió éxitos comerciales rotundos como el ‘Monastic Dress’ (1938) y el ‘pop-over’ (1942). Su estilo fraguado bajo la influencia de Chanel y Vionnet se dejaba seducir por los plisados, los drapeados y el estilo griego y romano clásico. Entre las innovaciones que McCardell introdujo se encuentran el clásico top elástico sin tirantes y la redefinición del traje de baño. Una carrera que le valió dos prestigiosos American Designers Coty Award (1943 y 1956)



