El progreso tecnológico en la industria textil de los años sesenta hizo posible un número sin precedentes de materiales que nunca antes habían sido utilizados en la industria de la moda.
La severidad del vestido de linea A y la simplicidad de las chaquetas cortas y los abrigos eran el marco perfecto para aplicar una tendencia que empezaba a imponerse: combinar el blanco y el negro. La moda de los sesenta era muy gráfica, y John Bates, un diseñador británico consciente de lo visualmente poderosa que podía ser, creó el celebrado vestuario de la actriz Diana Rigg en su papel de Emma Peel en la serie Los Vengadores, utilizando exclusivamente blanco y negro en rayas, cuadros y dibujos de espiga. Las rayas, los lunares, cuadros y estampados de cebra se conviertieron en ilusiones hipnóticas y, de inmediato, la influencia de artistas op como Bridget Riley y Frank Stella se filtró en la moda.
El termino op art se acuñó para designar los efectos de la línea y de las áreas de contraste entre la línea y el color, y los diseñadores hicieron suyas estas tendencias artísticas, modificándolas para usarlas en sus diseños. André Courréges, Pierre Cardin, Emanuel Ungaro y Julian Tomchin bebieron del op art y de los movimientos de arte abstracto. Yves Saint Laurent diseñó estampados geométricos para su aplaudida línea de vestidos Mondrian, a la que siguió la de los vestidos pop art en 1966, que adornó con tiras cómicas.
Historias del vestir. Creación de modas. Arte y confección. Vestuarios, vestidos, sombreros y más...
lunes, 30 de marzo de 2009
Líneas gráficas. Óptica
El progreso tecnológico en la industria textil de los años sesenta hizo posible un número sin precedentes de materiales que nunca antes habían sido utilizados en la industria de la moda.
La severidad del vestido de linea A y la simplicidad de las chaquetas cortas y los abrigos eran el marco perfecto para aplicar una tendencia que empezaba a imponerse: combinar el blanco y el negro. La moda de los sesenta era muy gráfica, y John Bates, un diseñador británico consciente de lo visualmente poderosa que podía ser, creó el celebrado vestuario de la actriz Diana Rigg en su papel de Emma Peel en la serie Los Vengadores, utilizando exclusivamente blanco y negro en rayas, cuadros y dibujos de espiga. Las rayas, los lunares, cuadros y estampados de cebra se conviertieron en ilusiones hipnóticas y, de inmediato, la influencia de artistas op como Bridget Riley y Frank Stella se filtró en la moda.
El termino op art se acuñó para designar los efectos de la línea y de las áreas de contraste entre la línea y el color, y los diseñadores hicieron suyas estas tendencias artísticas, modificándolas para usarlas en sus diseños. André Courréges, Pierre Cardin, Emanuel Ungaro y Julian Tomchin bebieron del op art y de los movimientos de arte abstracto. Yves Saint Laurent diseñó estampados geométricos para su aplaudida línea de vestidos Mondrian, a la que siguió la de los vestidos pop art en 1966, que adornó con tiras cómicas.
viernes, 27 de marzo de 2009
Safo va a Hollywood. 4-Final. El corazón miente
De vuelta en Hollywood, la ciudad se maravilló ante la evidente nueva felicidad de Garbo, y debatía los encantos de su nueva novia. Rápidamente, la influencia de De Acosta se hizo sentir en la vida de Garbo. La persuadió de alquilar una casa más luminosa, más lujosamente amueblada en North Rockingham Road, en Brentwood –a sólo una cuadra de la casa de De Acosta–, con una cancha de tenis y un parque que daba al cañón y las montañas. Las amantes fueron dichosas... por un rato. De Acosta y Salka Viertel rápidamente se convirtieron en rivales tanto por el corazón de Garbo como por el privilegio de trabajar en sus guiones. En los enfrentamientos que mantuvieron, Viertel, una estratega superior, ganó muchas batallas. A principios de los ‘40, Viertel era una ganadora tan clara que De Acosta se mudó nuevamente a Nueva York. Ahora, las ocasionales cartas de Garbo simplemente asignaban a De Acosta quehaceres domésticos como la compra de chinelas y tintura para telas. Pero años más adelante, en esa misma década, las cartas de Garbo se volvieron amables, tiernas y bromistas. Se dirigía a su antigua amante como “Cariño”, “Pequeña”, “Dulce niña”, “Querido muchacho”. A principios de los ‘50, cuando De Acosta vivía en París, Garbo realmente estaba empezando a ponerse celosa de la nueva novia de De Acosta, Poppy Kirk. Los acercamientos entre las dos antiguas amantes declinaron y florecieron esporádicamente hasta el 1º de enero de 1960. Ese día, De Acosta publicó sus memorias: Here Lies the Heart. El libro era explícitamente discreto. Pero no para el parecer de Garbo. Cuando su autora llamó ese día de Año Nuevo, la actriz anunció categóricamente: “No quiero hablar con vos”. Y no lo hizo. Greta Garbo nunca volvió a hablarle a Mercedes de Acosta.
jueves, 26 de marzo de 2009
Safo va a Hollywood. 3-El señor Toska
Dos días después, un domingo, hubo otra llamada telefónica. Garbo le había sugerido a Salka Viertel que invitara a De Acosta a desayunar. Esta vez, De Acosta estaba deslumbrada por el “exquisito color” del bronceado de las piernas de Greta, su cara fresca y luminosa, su excelente humor. Luego del desayuno, allí, sobre el destellante Pacífico, Garbo y De Acosta pusieron discos y bailaron. Hablaron en profundidad sobre la palabra rusa “toska”... una melancolía profunda, anhelante. Garbo invitó a De Acosta a almorzar, pero esta pretextó que ya había aceptado una invitación de Pola Negri.
–¿Y qué? Llámala y dile que no puedes ir.
–¿Cómo puedo hacer eso a último momento? Pola dijo que sólo se trataba de un pequeño almuerzo para seis personas.
–¡Un pequeño almuerzo para seis personas! –Garbo se rió estrepitosamente. No seas tonta. Más bien 600... Veo que no conoces Hollywood, pero ya aprenderás la lección. Verás vos misma.
Mientras el chofer se llevaba a De Acosta, Garbo le alcanzó una flor. “No digas que nunca te di una flor”, dijo, riendo y saludando con la mano.
Alrededor de cien personas descansaban en la terraza florida de Pola con vista al mar. A mitad del almuerzo, el mozo se acercó: “Señorita De Acosta, la llaman por teléfono... Un tal señor Toska”.
¡Greta! De Acosta corrió hasta San Vicente Boulevard, donde Garbo, con un vestido chino de seda negra y chinelas de hombre, esperaba en la entrada. Parecía cansada, deprimida y enferma... completamente distinta de la radiante mujer de esa mañana. Sentada sobre una piedra del jardín, Garbo rumiaba algo sobre los horrores de rodar “esa espantosa Susan Lenox, de su fatiga y su insomnio”. Finalmente, dijo: “No hablemos. Tiene tan poco sentido hablar y tratar de explicar las cosas. Mejor sentémonos y no digamos nada”.
A la mañana siguiente, cuando De Acosta llegó, encontró a la criada de Garbo haciendo las valijas para un viaje. “Perdóname. Sólo estoy muy cansada”, dijo Garbo. Iba a estar sola durante seis semanas en la cabaña de una pequeña isla, en un lago de Sierra Nevada. Jurando guardar el secreto, la enferma de amor regresó a su casa. Allí la esperaban malas noticias: East River, su película con Negri, había sido cancelada. Dos noches después, Garbo llamó: “Estoy volviendo. Fui a la isla, pero vuelvo por vos".
Y luego comenzó lo que De Acosta recordaría como “las seis semanas perfectas de toda una vida”.
miércoles, 25 de marzo de 2009
Safo va a Hollywood. 2-El brazalete
Mercedes de Acosta trazó sus planes con cuidado, sabiendo que Salka Viertel era la guardiana de la puerta de Garbo.
La actriz se había mudado a una casa más bien melancólica de San Vicente Boulevard, y era infeliz. Se sentía alejada de la ciudad, no sólo por la admiración hacia su talento y su belleza, y por el doloroso secreto de su inferioridad intelectual, sino también por su temor a los chismes. Desechaba la mayoría de las invitaciones, como la de Douglas Fairbanks y Mary Pickford para que conociera a Lady Edwina Mountbatten. Aceptaba algunas, pero luego no aparecía: “Nunca nadie extraña a nadie”, dijo. Así estaban las cosas cuando tuvo noticias de que Mercedes de Acosta –una ingeniosa, interesante, discreta y sofisticada neoyorquina con inclinaciones sáficas, una descendiente de los duques españoles de Alba, una poeta, una escritora, una novelista, una feminista, una persona realmente muy atractiva– acababa de llegar a la ciudad. La mañana siguiente, Salka Viertel llamó por teléfono al hotel de De Acosta y la invitó a tomar el té.
De Acosta agregó un brazalete alemán de acero a su arreglo y salió hacia Mabery Road. Luego, impresionadísima, comentó: “Cuando nos estrechamos las manos y ella me sonrió, sentí que la conocía de toda la vida; de hecho, de muchas encarnaciones anteriores. Como lo esperaba, ella era increíblemente hermosa, mucho más de lo que parecía en sus películas. Tenía un sweater blanco y pantalones de marinero azules. Sus pies estaban desnudos y, como sus manos, eran delgados y delicados. Su precioso cabello lacio llegaba a sus hombros, y llevaba una visera de tenis blanca echada hacia adelante, tapando levemente su rostro, en un esfuerzo por ocultar sus extraordinarios ojos, que tenían una mirada de eternidad". Cuando Salka se escapó para hablar por teléfono, De Acosta escribió: “Nos dejó a Greta y a mí solas. Hubo un silencio, un silencio que ella pudo manejar con gran tranquilidad. De repente, miró mi brazalete y dijo: ‘Qué bonito brazalete’. Me lo saqué de la muñeca y se lo alcancé. ‘Lo compré para vos en Berlín’, dije...
martes, 24 de marzo de 2009
Safo va a Hollywood. 1-La llamada
Mercedes de Acosta nació el 1º de marzo de 1893, la menor de ocho niños. Creció rodeada de sirvientes amables en una inmensa, elegante casa de Nueva York. Fue criada en una romántica propiedad cubana, repleta de revolucionarios, libros, hacendados millonarios, herederos robados, hombres retorcidos, leyendas glamorosas y una familia proclive a la depresión y el suicidio. En las fiestas, De Acosta se mezclaba fácilmente con gente como la reina Marie de Rumania, el escritor Anatole France, el escultor August Rodin y el compositor Igor Stravinsky. Hacia 1920 se había convertido en una entusiasta y conocida amante de mujeres. De Acosta soñaba con escribir guiones cinematográficos. Y estaba obsesionada con Greta Garbo. Para ella, que se vanagloriaba de poder separar a cualquier mujer de cualquier hombre, la noticia de que Garbo “no era lesbiana, pero podría serlo” solamente indicaba que otras habían fallado. En el invierno de 1930/31, alguien telefoneó a De Acosta con novedades fantásticas: se la podía enviar a la zona de Garbo. La RKO quería un guión sonoro para Pola Negri, que se había consagrado en las décadas de cine mudo. Habían propuesto a De Acosta como la escritora. Ahora Hollywood estaba llamando. Trazó sus planes con cuidado, sabiendo que Salka Viertel era la guardiana de la puerta de Garbo.
jueves, 19 de marzo de 2009
En la fábrica de sueños
En los años treinta, la fábrica de sueños hollywoodense ofrece algunos modelos de moda. Un traje de Travis Banton, de Edith Head o de Gilbert Adrian, visto en las pantallas por miles de personas, tiene más impacto que la fotografía de un vestido vista por unos miles de lectores en una revista. Sin pretender seguir escrupulosamente la última moda de París, los diseñadores del cine estadounidense perfeccionan un estilo original, favorecedor y fotogénico. Utilizando materiales ostensiblemente lujosos (lentejuelas, pieles, muselinas, etc.) muy rara vez estampados, el corte resulta de gran sencillez, y consigue subrayar la anatomía de las estrellas: escote profundo, drapeados que recuerdan las nervaduras de las conchas, aberturas, transparencias, plumas de avestruz o de cisne, boquillas para fumar, etc. Fue también en Hollywood donde apareció el prototipo de la pin-up de pecho agresivo cuando, en 1943, el director Howard Hughes diseñó un sujetador con copas puntiagudas para la actriz Jane Rusell, en la película El Proscripto.
domingo, 15 de marzo de 2009
Maestros: Jacques Doucet (y su asistente)
Nacido en 1853, en el seno de una familia rica, este burgués, discreto y distinguido no dejó de aspirar a una sociedad cuyas mujeres más elegantes se vistieran con sus prendas. Siguiendo el modelo de Worth, transformó la tienda familiar de lencería de lujo, encajes y finos linones, que había heredado, en una casa de alta costura. De la tradición familiar, "monsieur Jacques" como lo llamaban sus ilustres clientas, conservó el gusto por los materiales ligeros, fluidos y translúcidos. Sobresaliendo su habilidad para superponer los colores pastel en una visión pictórica, hace de sus vestidos inspirados en las telas de araña y muy adornados, una evocación del siglo XVIII de Watteau y las irisaciones impresionistas. Más distinguida que desnuda, esta elegancia de tocador es capaz de proveer a una sociedad acomodada las numerosas indumentarias necesarias para el calendario mundano. De la temporada parisina a la vida de palacio, una dama se cambia de vestido una media de 5 veces al día. Al obedecer a unos imperativos que dejan poco lugar a la iniciativa del modisto, estas elegancias, destinadas a perpetuar un ideal social, excluyen todo tipo de sorpresa. Así, el modisto reserva sus creaciones más originales a las actrices.
Ellas gozan de su favor tanto en la calle como en el escenario. Prueba en Sarah Bernhardt, en Cécile Sorel y, sobre todo, en Réjane, efectos que adoptarán con el debido retraso de uso, sus demás clientas.
A menudo bautizados con el anglicismo tea-gown, los vestidos de interior creados para las mujeres aristócratas por la casa Doucet, satisfacían perfectamente a estas flores de invernadero. La belle époque se lleva con ellas sus frufrús, la linea sinuosa y arqueada, las bandas de encaje con tonos de flores marchitas, fabricadas artesanalmente, de forma más concienzuda que apasionada, por Jacques Doucet, último sastre teatral de una sociedad que se acaba.
Monsieur Jacques, cuya personalidad secreta lo convirtió en un enigma, ofreció también su primera oportunidad al joven Paul Poiret. Éste concibió, durante su perturbador paso por la casa Doucet, el célebre traje blanco inmortalizado por Sarah Bernhardt el L´Aiglon. Entre estos dos hombres, a los que aparentemente todo separaba, existió un vínculo que unió sus universos. El maestro había presentido, comprendido y comulgado con algunas de las grandes revoluciones estéticas que iban a acaecer.
No hubiera sabido, ni siquiera deseado, realizar una traducción práctica de ellas en su moda. Ese papel le correpondería a Poiret, su amigo y asistente.
sábado, 14 de marzo de 2009
lunes, 9 de marzo de 2009
Sunday clothes
domingo, 8 de marzo de 2009
Maestros: Paco Rabanne (el metalúrgico)
Paco Rabanne llevó la idea de la Nueva Era más lejos, creando ropa de materiales no asociados con la moda y menos aún con la Alta Costura. Moldeó discos de plástico, trozos de metal y eslabones de malla en formas angulares, que se consideraron mitad escultura, mitad moda.
Sus estudios de arquitectura explican su insólito enfoque de la moda, aunque durante sus años de estudiante ya había vendido bosquejos de complementos a Courrèges, Cardin y Balenciaga. En 1966, Rabanne presentó una colección rabiosamente moderna compuesta por doce diseños experimentales y no muy llevables, que las modelos lucieron descalzas y bailando por la pasarela al ritmo de una música estridente.
Utilizando un plástico rígido llamado Rhodoid, metal, tenazas y un soplete, eliminó el cosido y creó prendas a las que daba forma directamente sobre el cuerpo de la modelo, tendida sobre su mesa de trabajo. Apodado "el metalúrgico" por Coco Chanel, Paco Rabanne experimentó con metal, cuero, plástico, papel, plexiglás y vendas elásticas. Sus creaciones tenían mucho que ver con la nueva imagen de sí mismas que querían las jóvenes, y Rabanne siguió innovando con sus vestidos de papel en 1967 y, después, sin costuras, que hacía vertiendo cloruro de vinilo en moldes. Sin duda, será recordado por sus vestidos esculpidos en metal dorado (1969), y por los trajes que lució Jane Fonda en la película de ciencia ficción Barbarella.
martes, 3 de marzo de 2009
Glam
El glam rock o glitter rock tuvo su apogeo entre 1973 y 1975, pero su ambigua y llamativa estética pasó desapercibida hasta que aparecieron en escena los auténticos iniciadores de la moda: David Bowie, Roxy Music y T-Rex en Gran Bretaña, y Alice Cooper, Iggy Pop y New York Dolls en América.
Revolucionarios del rock con mallas, pelucas y kilos de maquillaje, fueron el antídoto musical y visual de los melenudos del heavy metal, mezclando música rock con arte, ambigüedad en el vestir con heterosexualidad, y desenfreno con elegancia. Elitistas y obsesos del estilo, se codeaban con una multitud de gente que, a finales de los años setenta, vestía más estrafalariamente si cabe y que había puesto en marcha sus propios clubes, moda y movimientos.
En 1973, en el Hammersmith Palais de Londres, David Bowie personificaba el estilo glam rock, luciendo su lengendario suspensor, medias, plataformas y un conjunto de minivestido. Con mucho estilo, Bowie despachó a los viejos rockeros, y la moda de Londres se dividió. Los de la vieja escuela, como Ossie Clark, se quedaron con Clapton y los Stones, mientras recién llegados como Anthony Price vestían a los rockeros glam con trajes ceñidos (a los chicos) y con vestidos con corsé (a las chicas), en brillantes sedas y satenes.
Los rockeros glam también adoraban la moda de los años 50, los cuellos altos, las suelas de caucho y las boas de plumas.
Poco despues el look glam cruzó el Canal e influyó en el trabajo de firmas de diseño como Pierre Balmain y Jean Patou.
domingo, 1 de marzo de 2009
Sólo ella: Georgina
...
De las cinco, era la única que, al desvestirse se preocupaba de que la ropa estuviese bien dispuesta sobre la silla, y cuando fuimos mayores, solamente ella poseía un vestido distinto para todas las ocasiones, un traje para los días de lluvia, un tapado de medio tiempo.
...
martes, 24 de febrero de 2009
La silueta en los tiempos de guerra
Las tendencias sociales dictan la moda, pero a partir de 1939, fue la guerra la que causó un gran impacto en la vida diaria y, por lo tanto en el vestido. En Europa y América el reclutamiento femenino cambió el papel tradicional de la mujer, que abandonó el hogar para participar de diversas maneras en el conflicto bélico. Mientras las fábricas se dedicaban a los paracaídas y otros suministros de guerra, la demanda de fibras naturales como la seda y la lana hizo que los fabricantes se vieran obligados a sustituirlas por fibras sintéticas. La mayoría de los vestidos de la época son de rayón. En 1941, las restricciones afectaron directamente a la moda. A golpe de decreto, se prohibe el uso de adornos y ciertos materiales. La moda que no era moda de los años de la guerra alumbró un estilo conservador y militar, pero de magnífica calidad, dado que las prendas tenían que durar varias temporadas. Gran Bretaña también controló su alta costura y Francia perdió su posición en la sima de la moda en 1940, bajo la ocupación alemana, y no recuperó su indisctutible liderazgo hasta la liberación en 1944, cuando sus colecciones en "el teatro de la moda" fueron espléndidas.
Mientras tanto, América recurrió a sus propios diseñadores, y así nació el prêt-a-porter americano, con prendas cómodas y funcionales en colores vivos y tejidos como el algodón y el denim.
Despues de la guerra, la moda aún tardaría algún tiempo en retomar su curso, sobre todo allí donde había racionamiento. La dulcificación de la silueta americana fue el preludio del new look radical que Christian Dior lanzó en 1947 y que cambió el aire de la moda definitivamente.
lunes, 23 de febrero de 2009
The Yellow Jacket
Ya en el Neolítico (h. 6000 a.C.) y en la Edad de Bronce (h. 1700 a. C.), China acogió gran parte de los elementos característicos de su tradición histórica. Artículos de lujo como sedas, jades, bronces y lacas ya se estaban perfilando en aquellas épocas; y diferenciarían la expresión cultural china de la de otras civilizaciones. La seda en especial ejerció una profunda influencia en las conductas rituales, políticas y sociales que caracterizarían a la sociedad aristocrática china.
La seda se confecciona con los monofilamentos presentes en el capullo del Bombyx mori, un insecto que los granjeros del Neolítico domesticaron hacia finales del cuarto milenio a. C. Durante los siglos siguientes, los granjeros aprendieron a desenrollar los filamentos duros y resistentes para crear el hilo que posibilitaría la fabricación de la seda, "una tela sin igual". La seda se estableció como un priviligio de los poderosos y pasó a ser característica de una elite gobernante que apareció en China de la mano de una agresiva tribu poseedora de la ventaja militar del carro de guerra: los Shang de la Edad de Bronce.
Las magníficas túnicas de seda de la China imperial dejaron de ser un elemento de la estructura gubernamental tras la Revolución de 1911, aunque siguieron influyendo en el atuendo occidental.
Una aristócrata de Boston de principios del siglo XX luce una túnica de inspiración china cuyo ribete profusamente adornado contrasta con el cuerpo de la prenda en un estilo que vio su origen durante la dinastía Shang
lunes, 16 de febrero de 2009
Estilo americano (1970)
Nacida en Bélgica, la diseñadora Diane von Furstenberg llegó a Nueva York en 1972, y un año después produjo su primera línea de vestidos cruzados. Era el momento perfecto. Las mujeres empezaban a ser reconocidas como una fuerza laboral en la Gran Manzana, y era posible ser sexy, atractiva y tener éxito, todo a la vez. El vestido cruzado, anudado en la cintura a un lado, sedujo a la mujer trabajadora americana, por su estilo profesional pero femenino. Tres años después se habían vendido cinco millones de copias de esta favorecedora prenda de punto de algodón, de lavar y poner, y disponible en diferentes estampados naturales. Así nació la marca DVF, y la frase: "Sé femenina, lleva un vestido" se convirtió en el lema de la firma.
Relanzado en los años 90´ el apellido von Furstenberg volvió a ser sinónimo de una elegancia femenina y madura.
sábado, 14 de febrero de 2009
Estatuas vivientes
Italiana de nacimiento, aunque reside en Nueva York, Vanessa Beecroft (Génova 1969), es una de las figuras indiscutibles del panorama actual. La artista trabaja la imagen de la mujer formando cuadros vivientes, creando obras provocadoras e intrigantes, bellas, descabelladas y efímeras.
Sus performances, desde mediados de los años noventa, están realizadas casi de manera exclusiva con mujeres; y todas son registradas al mismo tiempo en fotografía y video, conformando obras independientes.
Vestíbulos, salas de museos y galerías de arte son los lugares escogidos por Beecroft para llevar a cabo esas acciones (vernissage-événement) en las que grupos de jóvenes mujeres se muestran al público como esculturas vivas, maquilladas, con largas pestañas postizas y pelucas, desnudas o escasamente vestidas (tan solo llevan accesorios de diseñadores de alta costura: biquinis Gucci, botas Helmut Lang, diseños de Azzedine Aläia).
Las modelos muestran la más absoluta indiferencia. El silencio y la falta de movimientos, de actividad, crean un ambiente inquietante en el que la pura contemplación se ve perturbada por la reflexión en torno al estereotipo femenino, la belleza y el erotismo, así como los conceptos de lo individual y lo colectivo.
viernes, 13 de febrero de 2009
Moda en la calle
Hasta los años '30, la ropa de día había sido más decorativa que práctica. Pero entonces, las mujeres empezaron a llevar una vida más ocupada y la moda reflejó ese cambio.
La escasez de dinero obligó a las mujeres a renunciar a los caprichos de la moda y a buscar otras maneras de ser elegantes. Los complementos asumieron un papel importante. Los broches, pendientes y anillos, fueron la alternativa a las joyas preciosas que sólo las clases altas podían permitirse. Los guantes tambien añadían un toque esencial. La moda dictaba que los sombreros se llevaran ligeramente ladeados, la boina reemplazó al sombrero cloche, y aunque los casquetes tambien eran populares, el turbante se convirtió en el complemento estrella del momento.
jueves, 12 de febrero de 2009
Indian summer
Lady Edwina Mountbatten, la última virreina de la India.
Edwina Cassel, de familia rica y aristócrata se casó con Lord Mountbatten en 1922 y a partir de ahí, su vida fue una búsqueda frenética de nuevas experiencias, placeres y causas por las que luchar. Formaron un extraño (para la época) “matrimonio abierto” en el que cada uno se movía un poco a su aire. Tuvo amantes, algunos comprobados, como fue el caso de Nehru, primer ministro de la India (y padre de Indira Gandhi); romance que algunos califican como “la más grande historia de amor de todos los tiempos” Edwina estuvo muy implicada en la causa de la India a partir de la partición en dos del Punjab, en 1947, la India de mayoría hindú y Pakistán, de mayoría musulmana, luchando contra la miseria y siendo consideraba como una auténtica heroína.
En cuanto a la moda, su diseñador favorito fue Charles Frederick Worth, al que se considera el inventor de la Alta Costura; él tuvo la idea de mostrar sus creaciones a sus clientas (lady Edwina, la princesa Metternich, la emperatriz Eugenia, entre otras) haciendo que la presentaran modelos de carne y hueso. Nacía así el desfile de moda; inseparable hoy en día de la idea misma de "colección".
miércoles, 11 de febrero de 2009
Oliver Twist
— Limpio, con ropa nueva y 5 peniques en el bolsillo. Tu crees que volverá?martes, 10 de febrero de 2009
Maestros: Lisa Fonssagrives
Fue una de las primeras modelos con nombre propio. Nacida en Suecia, forja su carrera en París gracias a grandes fotógrafos: Horst P. Horst, Richard Avedon, Erwin Blumenfeld, Man Ray, Edgar de Evia, George Hoyningen-Huene, George Platt Lynes, Penn y Fonssagrives (y estos dos últimos fueron también sus maridos). Sus 17 pulgadas (43.18cm) de cintura la hicieron la modelo ideal para el New Look de Dior de 1947. Fue una de las más grandes durante los años 40 y 50 y apareció en más de 200 portadas de Vogue..
Con aspiraciones de convertirse en bailarina, Lisa se mudó a Paris antes de cumplir los 20 años y ahí entró en contacto con el bullicioso mundo bohemio de la ciudad luz y pronto se convertiría en la musa de grandes artistas y una de las mas importantes figuras de la época. Casada en 1935 con el fotógrafo de modas Fernand Fonssagrives, de quien tomó su nombre artístico, este matrimonio la ayudó a colarse en las más altas esferas del medio y pronto se proyectó como el prototipo de la mujer moderna, inteligente, culta y preparada cuya belleza no era obstáculo para poder desarrollarse en los mas altos niveles de la cultura y la sociedad. Mujer adelantada a su época, estandarte del feminismo e iniciadora de toda una generación en las pasarelas, Lisa se divorció en 1950 para casarse meses después con el también fotógrafo Irving Penn con quien pasó el resto de su vida hasta que falleció en 1992 rodeada del glamour y la fama que la acompañaron toda su existencia.
sábado, 7 de febrero de 2009
La revolución de las alfileres

La fabricación de alfileres, aunque muy antigua, no constituyó artículo de verdadera importancia hasta el siglo XV. Los alfileres primitivos, de hierro o de bronce, eran de manufactura muy sencilla: sus cabezas estaban formadas por breves retorcimientos de la varilla metálica. Con el invento del estirado de alambre y sus aplicaciones en los siglos XIII y XIV, la fabricación de los alfileres entró en un nuevo periodo de desarrollo. En 1483, la corona inglesa prohibió la importación de alfileres y en 1543 un Acta del Parlamento reguló su venta y manufactura. En el siglo XVI aparecieron los alfileres como los conocemos hoy en día, con cabeza pequeña y sólida, y de forma esférica. Francia fue la primera en construir los alfileres industrialmente, dominando el mercado europeo hasta 1626, año en que un tal Tilsby comenzó a fabricarlos en Stroud, Inglaterra. La industria floreció y se extendió hasta Londres (1636) y más tarde a Dublín, que muy pronto aventajó a la francesa por sus mejores procedimientos y resultados. Hacia 1680 se inventó el denominado “estampador basculante” y la “aplanadora”, que permitía a un solo operario unir diariamente más de diez mil cabezas de alfileres. La aparición de maquinaria automática y la división del conjunto de la fabricación simplificó de manera exponencial su producción.
En el siglo XVIII Adam Smith se dedicó a observar a los obreros de una fábrica de alfileres en Kirkaldy, su aldea natal, y de ahí obtuvo la idea que le permitió afirmar que la división del trabajo incrementaba la productividad. En La riqueza de las naciones, obra publicada por primera vez en 1776, señala lo siguiente:
Un obrero que no haya sido adiestrado en esa clase de tarea [...], por más que trabaje, apenas podría hacer un alfiler al día, y desde luego no podría confeccionar más de veinte. Pero dada la manera como se practica hoy en día la fabricación de alfileres, no sólo la fabricación misma constituye un oficio aparte, sino que está dividida en varios ramos. [...] Un obrero estira el alambre, otro lo endereza, un tercero lo va cortando en trozos iguales, un cuarto hace la punta, un quinto obrero está ocupado en limar el extremo donde se va a colocar la cabeza…, y así hasta bañarlos de estaño, secarlos, bruñirlos y empaquetarlos.
viernes, 6 de febrero de 2009
Espinas
Los alfileres representan uno de los primeros inventos del hombre, puesto que hace diez mil años ya se fabricaban con espinas de pescado o astillas de madera. Alrededor de 3.000 años a.C., los sumerios ya habían fabricado alfileres rectos de hierro y hueso, y hay textos sumerios que también revelan el uso de agujas con ojo para coser. En el siglo VI a.C., griegos y romanos se sujetaban las túnicas a la altura del hombro con una fíbula. Ésta era una aguja innovadora cuya parte media formaba una espira y producía tensión, facilitando una sujeción y una abertura. La fíbula era un paso más en dirección al moderno alfiler imperdible. La palabra deriva de la voz árabe alfilel o aljilel, que significa astilla aguda. Su nombre latino, spina, permite suponer que en su forma primitiva fue una mera espina o espiguilla destinada a sujetar. Su nombre se documenta en castellano en el siglo XIV. En el Libro del Buen Amor, de Juan Ruiz de Alarcón, el Arcipreste dice: “La buhona con harnero va tañendo cascabeles/meneando con sus joyas sortijas con alfileres”.
Silenciosamente las alfileres atraviesan la historia, y hasta sirvieron para especular en la Edad Media, cuando mujeres de todas clases sociales los compraban para revenderlos posteriormente, a sabiendas de que era un producto básico que, por entonces, escaseaba. Con el nombre de “dinero para alfileres” se conocían antiguamente las donaciones que el marido hacía a su mujer para sus gastos personales como vestidos, ropa blanca, calzado, sombreros y accesorios.
miércoles, 4 de febrero de 2009
Distancias

martes, 3 de febrero de 2009
lunes, 2 de febrero de 2009
High Priestess of Soul
Cuando parecía destinada a convertirse en una vieja gloria sólo recordada por nostálgicos, un espectacular rebrote de fama le llegó de forma inesperada en 1987. My baby just cares for me, una vieja canción que aparecía en su primer disco, publicado hacía ya treinta años, se convirtió en el tema escogido para una campaña de publicidad del perfume Chanel Nº 5 para la televisión británica. Alcanzó el quinto puesto en las listas de ventas de Gran Bretaña. El éxito en toda Europa la devolvió a la luz pública, y se prodigó en colaboraciones con artistas como Pete Townsend, Maria Bethânia o Miriam Makeba. En 1992 apareció su música en la película Point of no return, inspirada en su propia vida. En 1993, año en que se instaló definitivamente en el sur de Francia, publicó su último álbum en estudio, A single woman, que contenía otro clásico de la canción francesa, "Il n’y pas d’amour heureux". Nina Simone falleció el 21 de abril del 2003 en su casa de Carry-le-Rouet.
sábado, 24 de enero de 2009
Attractive people
Slim Aarons firma algunas de las fotografías más fascinantes e icónicas del S.XX, su estilo sofisticado, glamoroso y elitista es un clásico.
Slim nace en Manhattan el 29 de octubre de 1916. En 1935 haciendo el servicio militar se convierte en el fotógrafo oficial de West Point, una base militar cercana a Nueva York, y durante los años de la Segunda Guerra Mundial se convierte en fotógrafo de guerra. Luego de 1945 comienzan las colaboraciones con Vogue, Harpers Bazaar y Vanity Fair. Durante esa época conoce a todas las estrellas hollywoodenses y se convierte en uno de los miembros del Jet-Set, que se dejan fotografiar por él sin ningún tipo de reparo. Si Truman Capote fue el cronista de esa época, las fotos de Slim Aarons son el testimonio gráfico de esos veranos en Portofino, la Costa Brava o Atenas y de esos inviernos en Gstaad, Aspen o California. Dicen que Hitchcock se inspiró en él para el personaje del gran James Stewart en “La ventana indiscreta”, incluso el apartamento es un calco del de Aarons.
La fotografía de Slim Aarons se califica muchas veces como vacía o frívola, pero es que no intenta ir más allá, capta el lujo por el lujo, la belleza por la belleza, es decir, puro narcisismo, su lema era “photographing attractive people, doing attractive things in attractive places”. Ricos, guapos y famosos.
miércoles, 21 de enero de 2009
Maestros: Jeanne Lanvin
Jeanne Lanvin nació el 1 de enero de 1876 en París, la mayor de once hermanos, empezó a trabajar a los 13 años como chica de los recados; luego pasó a ser costurera y finalmente modista. A los 18 años abrió una sombrerería propia, pero es tras la maternidad que comenzará su verdadera carrera en la moda.
El amor por su pequeña hija hizo que Lanvin diseñara delicados vestidos en colores alegres, que se oponían de manera radical a las simples miniaturas de la ropa para adultos que llevaban los niños de la época. Sus ricas clientas se fijan en ella. Pronto le pedirán que reproduzca los modelos para sus propias proles. De vestir a las hijas a vestir a las madres no habrá más que un paso. Supo crear un estilo original, exento de revoluciones vistosas, pero acorde a la sensibilidad de la época, que desarrolla un excepcional refinamiento de motivos entrelazados en pasamanería, bordados de gran virtuosismo, adornos con perlas de armonías florales, ligeras y frescas. Introdujo en la moda un nuevo tema: la juventud, sus patrones sencillos e inocentes y sus colores vivos daban a las mujeres un aspecto femenino y romántico. Sus vestidos tobilleros han pasado a la historia de la moda como robes de style (inspirados en el siglo XVIII)
A partir de 1923, el imperio construido por Lanvin incluye también una fábrica de tintes. En ella se elaboran aquellos hábiles colores, sutiles y singulares, que darán reputación a la “paleta Lanvin” Famosa por la delicadeza de sus cortes y su inimitable estilo en moda femenina, presento su colección en New York en 1939. Cuando muere en 1949, su única hija Marie-Blanche se hace cargo de la dirección, y a partir de los años `50 muchos diseñadores se han hecho cargo de la dirección artística, entre ellos Giorgio Armani . Lanvin es una de las pocas firmas que con más de un siglo de historia sigue siendo propiedad de los herederos de su fundadora.
domingo, 18 de enero de 2009
¿De qué hablan...?
...¿De qué hablan los jóvenes de 1968- con las melenas bárbaras y las chaquetas eduardianas, de estilo vagamente militar, y que cubren miembros infelices como el mío?viernes, 16 de enero de 2009
Sombreros vs lentes oscuras
Los antiguos utilizaban globos de vidrio llenos de agua para ver más grandes las letras y los objetos y, según Marco Polo, las gafas se usaban en China, en la corte de Kublai Khan. En Europa, los primeros anteojos fueron realizados hacia 1250. Se hacían puliendo los vidrios para darles curvatura.
Hay diferentes opiniones sobre quién fue su inventor. Unos creen que fue, en 1285, el florentino Silvino Degli Armati, en cuya tumba, de 1317, dice: “Aquí yace Silvino Degli Armati, de Florencia, inventor de los anteojos. Que Dios le perdone sus pecados. Año MCCCXVII” . Otros opinan que el inventor fue el filósofo y científico inglés Roger Bacon (1214-1294).


Las gafas de sol se inventaron a finales del XIX, pero la moda de las lentes oscuras no se afirmó hasta la década de 1930, al mismo tiempo que desaparecían de la moda femenina los sombreros de ala ancha, que también cubrían el sol.
Aunque nunca dejaron de lucir sombreros, las actrices de Hollywood difundieron rápidamente la nueva moda
jueves, 15 de enero de 2009
Las cintas
Femme au ruban de velours A. Modigliani
Cuesta trabajo imaginar el importante papel que las cintas han desempeñado en el vestido desde el siglo XV hasta la actualidad.
Mazarino, ministro de Luis XIV de Francia, intentó reconducir las finanzas restringiendo el consumo superfluo. Prohibió, entre otras cosas, los bordados de oro y plata de los trajes de los que no pertenecieran a la familia real o a la más alta nobleza. Entonces, los cortesanos y sus imitadores burgueses se desquitaron con las cintas, hasta el punto de que su empleo se convirtió en una verdadera locura. Para resaltar la blancura de la piel, las damas elegantes se anudaban alrededor del cuello una cinta de terciopelo negro realzada con una rosa. Después de la Revolución, estas mismas cintas se llevaban de satén rojo, “a la guillotina”.


