viernes, 25 de junio de 2010

Ilustración y fotografía en Vogue. 1920-1930


Las décadas de 1920 y 1930 representan la “edad de oro” de la ilustración de moda.
La admiración de Condé Nast por la Gazette du bon ton, de Vogel, le animó a invertir en ilustraciones en las páginas interiores de Vogue. 
  Entre 1910 y el comienzo de la segunda guerra mundial, la portada de la revista (siempre de gran impacto) consistió en una ilustración de uno de los miembros de su equipo. Después de la primera guerra, a los ilustradores de Vogue (Helen Dryden, George Wolf Plank, George Lepape, y J. C: Leyendecker) se unieron otros artistas como: Eduardo Benito, Charles Martin, Pierre Brissaud, André Marty y Mario Simon. 

No obstante, el principal objetivo de Vogue, expresado por el propio Nast y su indomable jefa de redacción Edna Woolman Chase, era mostrar la moda a sus lectoras de la manera más informativa y detallada posible.  Discrepaban así con los artistas, que estaban interesados en conseguir dibujos entretenidos y efectos decorativos… estaban aburridos de cualquier cosa que se pareciese a transmitir fielmente el espíritu de la moda contemporánea.
Aunque a Nast  le gustaba promocionar todas las novedades del arte, siempre y cuando contasen con el chic intangible de Vogue, se mostraba ambiguo sobre el valor de la ilustración frente a la fotografía. Sus reservas se disiparon gracias a la obra del americano Carl Erickson (Eric), que fue a Paris para realizar un reportaje sobre la moda francesa, y del archienemigo de éste, el conde René Bouët-Willaunez. 
 
  Durante la década de 1930, estos dos artistas (con ciertas similitudes de estilo) establecieron un nuevo estándar  de realismo en la ilustración de moda. Sin embargo la balanza empezó a inclinarse a favor del reportaje fotográfico: la primera fotografía de portada en color (de Edgard Steichen) de una mujer en traje de baño, apareció en 1932. En 1936, el análisis de las ventas de Vogue  reveló que las portadas fotográficas se vendían mejor. Según Nast el futuro estaba en la fotografía; así la ilustración se relegó sobre todo a las páginas interiores.

lunes, 21 de junio de 2010

Zapatero a su zapato. Mártires.

San Crépin y su hermano San Crépinien, son dos mártires del siglo III cuya fiesta para los cristianos es el 25 de octubre.

Eran cristianos y zapateros en Soissons- localidad  francesa situada en el departamento de Aisne, en la región de Picardía- fabricaban zapatos para los pobres y se los regalaban. Un día en el año 285 o 286 d.C. fueron denunciados y conducidos ante el emperador romano Máximo (Marcus Aurelius Valerius Maximianus Herculius 250- 310 d.C), que se encontraba de paso por el norte de la Galia. El emperador les ordena abjurar de su fe, a lo que ellos rehúsan fervientemente, por tanto les hace torturar por Rictiovarus uno de sus ejecutores más crueles, sometiéndolos a diversos tormentos de los que salen milagrosamente indemnes, por lo cual tienen que ser decapitados al día siguiente.
Son por su oficio, patrones de los zapateros, pero también de los fabricantes de guantes, talabarteros y curtidores.

jueves, 17 de junio de 2010

Maestros: Mildred Orrick


One Cigarette, Two Lights. Vestido Mildred Orrick, Abril 1950

Mildred Orrick (1906-94) fue una innovadora de la moda de los años 1920 a 1970. Trabajaba de manera anónima bajo el nombre de otros diseñadores, y sus contribuciones en gran parte no han sido reconocidas. Sus innovaciones incluyen el uso en 1942 de leotardos de baile como un elemento de ropa ocasional y el desarrollo del abrigo acampanado poco después del levantamiento de las restricciones de la segunda Guerra Mundial contra el empleo de tela. Los bosquejos de Orrick muestran una ejecución gráfica notable y son pruebas de sus amplias habilidades y la capacidad de mantener un estilo distintivo encontrando las necesidades de cada patrón.
 Orrick  sirvió como  ayudante de Natacha Rambova, la viuda de Rodolfo Valentino, que manejó un estudio de moda en Manhattan entre 1928 y 1932. Para Rambova, Orrick produjo diseños exóticos y desordenadamente originales, creó trajes para Lysistrata (1930) y el Hamlet (1931) montado por el visionario director Norman Bel Geddes, quien también la eligió para que diseñara las estatuillas que representan a la gente futurista para el objeto expuesto en la Feria Mundial Futurama en Nueva York, 1939. En 1942 trabajó como ilustradora de Harpers Bazaar. 


Vestido Claire McCardell, 1946.

En 1945, Orrick estableció una línea bajo su propio nombre. La primera colección de firma, pero su trabajo acabó en 1955 cuando la empresa se dobló.
Continuó su trabajo en Vestidos Lynbrook , Vestidos Townley y entre 1957 y 1959 se hizo cargo de la linea de Claire McCardell.
Se retiró a mediados de los años 1970.

martes, 15 de junio de 2010

Virilidad y polvos rosados.

¿A las mujeres les puede gustar ese tipo de hombre que en un lavabo público se aplica polvos rosados en el rostro o se arregla el cabello en un ascensor, en medio de todo el mundo?
Es bien conocida la inclinación de Rodolfo Valentino por la extravagancia sartorial, su famoso brazalete de esclavo sin el cual jamás se mostraba públicamente, sus joyas de oro, su preferencia por los perfumes fuertes, los abrigos ribeteados con chinchilla y su pronunciada coquetería italiana.
Cuando Natacha Rambova, la segunda esposa de Valentino (cuya pulsera de esclavo llevaba Rudy), se separó en 1926, salió a la luz que el matrimonio jamás se había consumado. Ya en 1922, su primer esposa, Jean Acker, lo había acusado de negligencia y rechazo en el aspecto sexual.
Ambas mujeres, Natacha Rambova y Jean Acker eran “protegidas” de la igualmente exótica Alla Nazimova, la más notable importación femenina de Hollywood en esos tiempos.
Rambova había diseñado los modelos tipo Beardsley para la personal versión de Salomé interpretada por Alla Nazimova, para la cual se empleó exclusivamente a actores homosexuales en homenaje a Oscar Wilde.
Fue ella quien le presentó a sus dos mujeres. Valentino se refería a ella como “el jefe” y se hacía acreedora del calificativo inmiscuyéndose en la carrera de su esposo en la Paramount.
La pérdida de Valentino, a los 31 años, dejó un rastro de inconsolables amantes de ambos sexos, a juzgar por los torrentes de lágrimas derramados. Por ese entonces el recuerdo de Rudy también era reverenciado por Ramón Novarro, quien conservaba en una urna de su dormitorio un consolador de grafito, del más representativo art decó, enaltecido por la firma autógrafa de Valentino. Un regalo de Rudy.  

                                                                                       Pero, ¿de veras tengo pinta de marica?


sábado, 15 de mayo de 2010

Costosos Caprichos.

Las estrellas de Hollywood llevaban la moda hasta el extremo para cualquier aparición en público: Gloria Swanson encabezaba el desfile en la Alameda de las Plumas. Las facturas anuales de Gloria podían desglosarse así: abrigos de pieles, 25.000 dólares; otros tapados, 10.000; vestidos, 50.000; medias, 9.000; zapatos, 5.000; ropa interior, 10.000; bolsos, 5.000; blusas, 5.000; y otros 6.000 para nubes de perfume.
En aquel tiempo Gloria Swanson ganaba 900.000 dólares al año bajo contrato con la Paramount.

Hollywood Babilonia
Kenneth Anger.

sábado, 8 de mayo de 2010

Vestidos portadores de sueños

En "El beso" (oleo sobre tela. 1907/1908)  de Gustav Klimt, el ícono más célebre del Jugendstil, el vestido de la mujer es portador de un sueño:  el de un posible retorno al paraíso gracias a lo femenino. Mediante destellos dorados, ornamentos preciosistas y adornos en forma de estrella, el creador aplicó en la tela del vestido detalles multicolores, ovales o cuadrados, componiendo jardines de flores que nos permiten vislumbrar, como a través de un caleidoscopio, el jardín del Edén.
La diferencia entre los motivos ornamentales de los dos vestidos -formas duras y rectangulares para el hombre y suaves y sinuosas para la mujer- pone en contraste el poder y la delicadeza.

Klimt y la moda   
Christian Brandstätter   
H. Kliczkowski   

domingo, 2 de mayo de 2010

Mariquitas

La naturaleza despertó gran entusiasmo y fascinación durante el siglo XIX, lo que llevó a que se usasen productos vegetales y animales tanto en los vestidos como en los accesorios.
Casi todas las culturas han creido que las mariquitas (Coccinellidae) daban buena suerte; también las damas victorianas pensaban que si una mariquita se posaba en su mano les regalarían un par de guantes nuevos, si sobre su cabeza, un sombrero nuevo, sobre sus pies, unos zapatos, y asi sucesivamente.
Los jardineros y los comerciantes de semillas sabían mucho antes del siglo XIX que esta especie se alimentaba de pulgones y combatía las plagas de cochinilla. Las mariquitas eran abundantes en las plantaciones de lúpulo, cuya recolección era muy importante comercialmente, y su acción beneficiosa se conocía mucho antes de que los científicos la divulgaran en 1861.

jueves, 29 de abril de 2010

Prohibido prohibir.

Autonomización creadora de los profesionales de la moda.
Nos hallamos en una época de proliferación y fragmentación de los cánones de la apariencia y de la yuxtaposición de los estilos más heteróclitos. Se consideran simultáneamente legítimos el modernismo (Courrèges) y lo sexy (Alaïa), las amplias superposiciones y lo ceñido, lo corto y lo largo, la elegancia clásica (Chanel) y la vamp hollywoodense (Mugler), lo ascético monacal (Rei Kawakubo) y la mujer monumental (Montana), el "look mendigo" (Comme des Garçons) y el refinamiento (Saint-Laurent, Lagerfeld), las mezclas irónicas de estilos (Gaultier) y el "look japonés" (Miyaké, Yamamoto), los vivos colores exóticos (Kenzo) y los tonos tierra. Nada está prohibido, todos los estilos tienen carta de ciudadanía y se despliegan en orden disperso. Ya no hay moda, hay modas.

Gilles Lipovetsky
El imperio de lo efímero

domingo, 25 de abril de 2010

Oscar Ennui

El 27 de marzo de 1977 la actriz Faye Dunaway toma el desayuno junto a la pileta del Hotel Beverly Hills, rodeada por los periodicos del día. Menos exaltada que la noche anterior cuando en la ceremonia de la Academia  se alzó con el Oscar a la mejor actriz por el film Network, dirigido por Sidney Lumet.
Foto: Terry O'Neill    

sábado, 24 de abril de 2010

La dinastía Westmore. Make up


En 1917 George Westmore  fundó el primer departamento de maquillaje de la historia del cine,  y sembró toda un dinastía de hijos que se encargarían del maquillaje para la Universal, la Warner Bros, la RKO, la Paramount, y la Selznick.
Sus hijos, los mellizos Perc y Ern tenían solo 9 años cuando papá George les enseñó a fabricar pelucas. Junto a su otro hijo Mont realizó todo el maquillaje de Rey de reyes de De Mille, trabajo nada sencillo si se tiene en cuenta que el Cristo elegido por Cecil, el actor H. B. Warner, era un borracho empedernido que todas las mañanas se presentaba en el estudio abotargado y ojeroso, no precisamente en la mejor forma para convertir su rostro en emblema  de santidad. Fue Mont Westmore quien depiló las cejas de Valentino y se las rediseñó , le untó los labios con vaselina para que brillasen y, le dio a Rudy Valentino su característico peinado hacia atrás y las patillas cortadas en ángulo.
Terminada Rey de reyes, el viejo George abrió un salón en Hollywood Boulevard, convencido de que él sería el zar del maquillaje. Resultó ser que todas las estrellas preferían a los hijos de Westmore que al papá. Esto destrozó a George, no soportaba la rivalidad de sus hijos. En 1926 su otro hijo Wally de 21 años fue nombrado jefe del departamento ampliado de maquillaje de la Paramount. Y en 1931, su hijo Ern a cargo del maquillaje de la RKO obtuvo un Oscar por su trabajo en Cimarron. Pocas semanas después George Westmore ingirió una poción a base de bicloruro de mercurio y tras cuatro días de agonía murió cuando el cóctel letal llegó a sus tripas.

Hollywood Babilonia.   
Kenneth Anger   

domingo, 18 de abril de 2010

Anotaciones espontáneas.

En la tristeza, la necesidad de estar bien vestido. Para ser bella le falta moderación en la vestimenta; se nota enseguida que se ha puesto prendas bellas. Elegancia: hermosa manera de eludir. Desvestirse hasta quedar desnudo, para pensar. La elegancia no sólo como actitud de una mujer, sino como atributo. En algunas mujeres, la elegancia es quizás una manera de defenderse. Ella quiere percibir algo, aunque sea en un pliegue de su falda plisada.
Fragmentos de "El peso del mundo" Peter Handke

jueves, 8 de abril de 2010

Punk's Not Dead!

Malcolm Robert Andrew Edwards (Londres, Inglaterra, 22 de enero de 1946), mejor conocido como Malcolm McLaren, músico y empresario, mánager y productor británico que saltó a la fama como agente del grupo de la primera ola del punk Sex Pistols, ha muerto hoy en Nueva York a los 64 años.

Malcolm McLaren, y su socia la diseñadora Vivienne Westwood, abrieron en los años 70 en Kings Road (Londres) la boutique Sex. Su hijo es hoy día el empresario creador de la sensual marca “Agente Provocateur”.

domingo, 4 de abril de 2010

Moda revolucionaria I

No existe otro país y momento histórico en el cual la moda haya sido tan atacada como en la Rusia revolucionaria. La moda era esencialmente un fenómeno burgués y siendo así se esperaba que muriera junto con la clase social que lo producía.

Más que cualquier otro objeto de la vida cotidiana, el vestido preserva simbólicamente la distinción de clases. Como se suponía que dicha diferencia no existía en la indumentaria del nuevo mundo revolucionario, tendría que abolirse.

Al igual que el ostentoso vestir de los zares, los antiguos trajes oscuros, los sombreros emplumados y bombines obviamente se oponían al naciente estilo bolchevique. Bajo tal concepción del vestir, la persistencia de una institución como la moda no podía tolerarse.

En los primeros años tras la Revolución de octubre, «la misma palabra “moda” era un insulto; se convirtió en sinónimo de prejuicio burgués y básicamente se consideraba hostil para el espíritu de la nueva sociedad»

Se consideraba prioritaria la creación de nuevos modelos indumentarios adaptados a la naciente vida revolucionaria, y su función básica sería expresar simbólicamente el agitado cambio. La idea era suprimir las diferencias sartoriales y estandarizar el cuerpo social usando un modelo de vestimenta único.

Fuente: Moda y vestido

Moda revolucionaria II

Las prendas «construidas» de Vladimir Tatlin, el fundador del Constructivismo, ejemplifican una perspectiva «antimoda». No estaba interesado en el «estilo» de sus diseños vestimentarios, más bien quería que su ropa fuera cómoda, de larga duración y fácil de fregar. El corte debía calcularse cuidadosamente para que se adecuara a todas las posiciones corporales y permitiera completa libertad de movimientos. La ubicación de los bolsillos no era el resultado de una investigación formal en la estructura de la prenda; el único parámetro tenido en cuenta era el largo de las mangas. La chaqueta de corte recto, abotonada casi hasta la garganta, tenía una extraña forma trapezoidal que se ampliaba en los hombros y se estrechaba en la cintura; los pantalones también eran estrechos pero en los tobillos. Pero la prenda más interesante de las producidas por la Sección de Cultura Material era un gabán. Para diseñarlo Tatlín apeló a criterios utilitarios para su fin último. La forma del gabán era un extraño óvalo y estaba hecho de tela impermeable. Buscando asegurarse de que sería usado en dos estaciones, le puso forros removibles: uno en franela para el otoño y otro en piel para el frío invierno ruso. Diseñó el cuello especialmente para que pudiera abotonarse hasta arriba sin necesidad de un espejo.

El guardarropa del comunista futuro debía estar determinado por la utilidad, y la primera cualidad del vestir debía ser su poder para actuar como instrumento de socialización.

El estado totalitario reclamaba no sólo el alma de sus ciudadanos sino también sus cuerpos. En la era soviética al deporte se le consideraba como un asunto de estado, era el tema preferido para la propaganda política; el ejercicio físico era casi un deber revolucionario. El «Nuevo Hombre» debía tener un cuerpo «nuevo», en buena condición física, que naturalmente estaba consagrada al servicio del estado. Por consiguiente, si el deporte se juzgaba según su utilidad social, a ello le seguía que los equipos deportivos fueran altamente apreciados puesto que se suponía que no sólo fortalecían el cuerpo del atleta sino que también reforzaban la cohesión del cuerpo social.

Las tesis de la propaganda bolchevique afirmaban que el «nuevo hombre» derivado precisamente de la revolución comunista, sería inmune a todas las tentaciones; pero por el contrario, los deseos de antaño no se desvanecieron. No sólo quienes quedaban de la rancia burguesía sino también el proletariado urbano y el campesinado aspiraban a copiar la moda parisina. León Trotsky lamentaba que [...] los jóvenes empleados soviéticos, y con frecuencia los obreros jóvenes, tratan de imitar las maneras y el traje de los ingenieros y de los técnicos americanos que encuentran en la fábrica. Las empleadas y las obreras devoran con los ojos a la turista extranjera, para vestirse como ella, e imitar sus modales. La afortunada que lo logra se transforma, a su vez, en objeto de imitación. En lugar de los bigudíes de antaño, las mejor pagadas se hacen la permanente. La joven aprende gustosa los «bailes modernos». En cierto sentido, éstos son progresos. Pero por el momento, no expresan la superioridad del socialismo sobre el capitalismo, sino el predominio de la cultura burguesa sobre la cultura patriarcal, de la ciudad sobre el campo, del centro sobre la provincia, del Occidente sobre el Oriente.

martes, 30 de marzo de 2010

El mito Courreges

André Courreges, apasionado por la arquitectura, el diseño y el estilo, nació en Pau en 1923. En el umbral de los años cincuenta, entra en la casa Balenciaga, donde se quedará once años. El maestro, que le devolverá la libertad en 1961, le enviará algunas clientas de gusto innovador. Sigue presente en la memoria de la moda la revuelta que provocó en 1965. Una colección blanca que produjo sobre la alta costura un efecto comparable al del new look de Dior en 1947. Prefigurando una criatura del año 2000, la "mutante" según Courreges inauguró en Francia el reinado de la minifalda, la pureza y el minimalismo en la indumentaria. Un estilo sin referencias al pasado, salvo algunas investigaciones de la época de los constructivistas rusos o de la Bauhaus.

domingo, 28 de marzo de 2010

Detective privado de saco cruzado

"El aspecto descuidado tambien es parte del buen vestir" Dressed to kill (1941) / Costumes: Herschel / Dir: Eugene Forde

jueves, 25 de marzo de 2010

El nuevo traje del emperador

(...)

Llego del día en que el emperador fue a probarse el nuevo traje. Cuando se lo presentaron, mostró fascinación, y aunque no pudiera ver la prenda, decidió probársela.

-¡Quien bien le queda!

¡Es un traje precioso! -exclamaron todos los que observaban.

-¡ Si! ¡Me sienta bien!

-Afirmo el emperador.

En la ciudad había una gran expectativa por el nuevo traje que el emperador usaría. El desfile comenzó y apareció el emperador recorriendo las calles entre la multitud.

-¡Que hermoso traje! ¡Que bien se ve!

Nadie se atrevía a reconocer que no veía nada por el temor a que los consideraran ignorante.

-¡Pero si el emperador no lleva ropa puesta! -grito un niño.

Y ante ese comentario, todas las personas gritaron: “¡El emperador camina desnudo !”.

El emperador pensó que todos tenían razón y siguió caminando aunque se sentía muy avergonzado. Así aprendió que lo mas importante en la vida no son los trajes y riquezas, sino demostrar y actuar con inteligencia en cada momento de la vida.

Hans Christian Andersen

El nuevo traje del emperador

martes, 23 de marzo de 2010

Moda sana in corpore sano

La salud y la forma física eran aspectos importantes de la vida cotidiana cuando, en 1930, Prunella Stack fundó en Londres la Liga Femenina de la Salud y la Belleza. Preconizando la idea de una mente sana en un cuerpo sano, el lema de la Liga era "el movimiento es vida". Las mujeres empezaban a disfrutar de la vida al aire libre, y tomar el sol se convirtió en un agradable pasatiempo. Los chales de playa, bolsas, sombreros ligeros y trajes de baño de punto no podían faltar en la temporada veraniega. Los bañadores se volvieron más breves y atrevidos para que las mujeres pudieran presumir de una espalda morena al lucir sus escotados trajes de noche. Aunque los corsés no habían desaparecido del todo, la nueva libertad de la mujer se manifestó en una preferencia por el sostén y la faja, y las medias de seda y rayón reemplazarían a las de lana al final de la década. Prueba viviente del maridaje entre la moda y la vida activa, la famosa aviadora estadounidense Amelia Earhart se convirtió en un símbolo de elegancia como cualquiera de las actrices del cine del momento. Lo primero que hacía Earhart después de aterrizar era quitarse las gafas de cuero, y se negaba a llevar el típico traje de aviador. En su lugar prefería lucir trajes para volar de corte elegante, bufandas de seda y pantalones anchos, de los cuales proliferaron una multitud de réplicas de alta moda.

lunes, 1 de marzo de 2010

El sombrero de Raskolnikov

... - ¡Eh, tú, sombrerero alemán! El joven se detuvo nerviosamente y se quitó el sombrero. Era un sombrero de copa alta, circular, descolorido por el uso, agujereado, cubierto de manchas, de bordes desgastados y llenos de abolladuras. Sin embargo, no experimentó vergüenza el joven, sino otro sentimiento, muy parecido al terror. ... Crimen y castigo / Fedor Dostoievski