
Historias del vestir. Creación de modas. Arte y confección. Vestuarios, vestidos, sombreros y más...
domingo, 27 de abril de 2008
viernes, 25 de abril de 2008
Maestros: Edward Steichen
Edward Steichen (1879-1973) inmigrante nacido en Luxemburgo, desde muy joven se interesó por el nuevo arte de la fotografía, estando sus primeras obras relacionadas con el pictorialismo y el simbolismo, tan de moda a finales del siglo XIX, y en las que innovó con la técnica del fotograbado. En 1902 comenzará su colaboración con una de las figuras más importantes de la fotografía americana, el crítico y fotógrafo Alfred Stieglitz. En el año 1923 es nombrado jefe de fotografía de algunas publicaciones de la editorial Condé Nast, y abandona la fotografía artística, ésa que suponía "el arte por el arte", para centrarse en el tema que realmente le hará famoso: la fotografía comercial, a la que dedicará, a pesar de las críticas de sus antiguos camaradas, los siguientes 15 años de su vida. Steichen será, a partir de este momento, el fotógrafo de las estrellas, del lujo y del glamour. Se convierte en el hombre que lleva las creaciones de los más famosos modistos y modistas a las portadas de Vogue y Vanity Fair. Entre 1923 y 1938, por el objetivo de su cámara pasan los personajes del momento: Coco Chanel, Fred Astaire, Gary Cooper, Greta Garbo... Steichen es el gran maestro de los retratos de alta moda, a los que traslada toda su formación artística, su creatividad y su dominio del arte de la composición.
miércoles, 23 de abril de 2008
Preparativos para la boda
...jueves, 17 de abril de 2008
California Chic
lunes, 14 de abril de 2008
In cold blood
Nancy llevaba puesto su vestido de terciopelo cereza, su hermano una camisa escocesa de tonos vivos; sus padres estaban vestidos de modo más sobrio, el señor Clutter con su traje de franela azul marino y su esposa con un vestido de crepé azul marino también, y (eso era lo que daba a la escena un aire atroz) la cabeza de cada uno estaba completamente envuelta en algodón, como un abultado capullo que hacía el doble de un globo normalmente inflado, y el algodón, como lo habían rociado con una sustancia brillante, relucía como la nieve de los árboles de Navidad.sábado, 12 de abril de 2008
Un vestido y un adios

viernes, 11 de abril de 2008
Cabelleras rizadas
La peluca, excentricidad que alcanzó su máximo apogeo en el siglo XVIII, fue introducida por Luis XIII para ocultar su incipiente calvicie (después de haber puesto de moda su magnífica cabellera rizada) y figuró durante más de un siglo como prenda indispensable en el guardarropa de todo caballero.jueves, 3 de abril de 2008
Y el premio es para....
Grata sorpresa llega desde Barcelona!miércoles, 2 de abril de 2008
Cuidado con el ruedo!
En cuanto a la manera de llevar la toga y hacerla producir magníficos efectos, era preciso empezar colocando un extremo sobre el hombro izquierdo, de modo que un tercio aproximadamente de la longitud total del paño cayera por delante hasta los pies y tapara por completo el lado izquierdo. El resto de la tela se pasaba por detrás de la espalda y debajo del brazo derecho, de manera que el extremo de la toga cayera hasta los talones.domingo, 30 de marzo de 2008
Boquitas pintadas
Y te has pintado la sonrisa de carmínmiércoles, 26 de marzo de 2008
¡Nueva temporada!

lunes, 24 de marzo de 2008
domingo, 23 de marzo de 2008
martes, 18 de marzo de 2008
Increíbles y Maravillosas
Después del triunfo de la Revolución Francesa, la apariencia pulida, estirada y representativa del Antiguo Régimen comenzó a desaparecer y, a la vez, se fueron imponiendo un vestuario y costumbres que estaban más acordes con la ideología de la nueva sociedad. Las clases acomodadas de los demás países europeos, siguieron copiando "lo francés", aunque fueran ropas que denotaran aires de libertad republicana. El primer cambio profundo tuvo lugar durante el Directorio. Los más audaces exageraron su vestimenta y su gestualidad. Por calles y plazas, caminaban jóvenes de ambos sexos, haciéndose notar, con sus ropas llamativas, peinados y afeites. A esas mujeres las llamaron las Maravillosas y a los hombres los Increíbles.
viernes, 14 de marzo de 2008
Moda renacentista
Las prendas típicas del Renacimiento se desarrollaron en Italia, de donde, a raíz de la invasión de Carlos VIII de Francia en 1494, se extendieron al resto de Europa. No está claro por qué la moda italiana, bastante más sencilla, se desarrolló de forma independiente al resto de Europa, pero parece probable que esto se debiera a su clima más cálido. La túnica de cuello bajo y la camisa en el hombre, y las capas igual de sencillas y también de cuello bajo en la mujer (denominadas capa Julieta) ejercieron un efecto breve pero intenso en la evolución del vestido europeo en general. Hacia 1620 había desaparecido la sencillez, y la línea vertical de las prendas medievales fue sustituida por la línea horizontal del traje del renacimiento. Al tiempo que se producía este rápido cambio de estilo, irrumpió en Europa la moda del ‘acuchillado’. Esta tendencia, que probablemente tuvo su origen en el sur de Alemania y que perduró hasta el siglo XVII, consistía en unas aberturas semejantes a cuchilladas en el tejido exterior que dejaban ver una tela distinta por debajo. Tal vez el desarrollo más interesante de esta época fuera la utilización, o al menos la exposición, de las camisas por parte de hombres y mujeres. Una vez que la camisa quedaba a la vista, tenía que ser adornada; los ribetes de encajes y volantes en cuello y mangas se convirtieron en menos de 50 años en gorgueras almidonadas que estuvieron de moda durante otros 100 años.
martes, 11 de marzo de 2008
domingo, 9 de marzo de 2008
Moda y estilo en W. Benjamin
“La moda es un salto de tigre al pasado “ Walter Benjamin
“La moda es un salto de tigre al pasado. Pero este salto se produce en un terreno donde manda la clase dominante. El mismo salto, bajo el cielo libre de la historia, es el salto dialéctico, en el sentido en que Marx comprendió la revolución”
La moda no sólo es fugaz; además se presenta como tal (del año, de la temporada), mientras que el estilo promete eternidades, además de extenderse en un tiempo que permite la insistencia de modos de hacer complejos, que se configuran por agregaciones. El estilo no se despliega en un solo soporte, ni en un solo registro, como pueden hacerlo las modas. Para hablar de los sentidos de la moda hace falta, siempre, hablar de otra cosa: detenerse en eso sobre lo que la operatoria de la moda termina proyectándose en cada caso. O reconocerla, cada vez, como herramienta de un estilo, porque, como en la relación motivo/tema, lo singular adquiere un sentido compartible sólo en relación con su estabilización metadiscursiva, cuando opera y se establece como parte de lo general. Tal vez por eso cuesta tanto hablar de la moda que uno mismo practica: al hacerlo, estará dando información sobre quién sabe qué; el estilo circula, en cambio, con dispositivos adosados de argumentación y justificación. Funda el imaginario de su necesidad, y califica como falta de estilo el estilo de los otros.
martes, 4 de marzo de 2008
Historias de Hollywood XI
Theadora van Runkle es una diseñadora nata. Sin ninguna formación académica en diseño de vestuario, ni más profesión que la de ilustradora comercial, consiguió que le encargaran el vestuario de Bonnie and Clyde (Arthur Penn, 1967) gracias a la entusiasta recomendación de la diseñadora Dorothy Jeakins. La película y los asombrosos vestuarios, que recrean los Estados Unidos en los tiempos de la Gran Depresión de la década de 1930, acabarían marcando un fenómeno de moda, y le supusieron una nominación al Oscar. Theadora van Runkle recuerda a la actriz Faye Dunaway como una mujer arrebatadoramente bella y con una figura muy sensual. Las boinas (al igual que los pañuelos), que marcaban la identidad de Bonnie, significaron una verdadera tendencia de moda de finales de los años 60.
sábado, 1 de marzo de 2008
Maestros: Claire McCardell
Dicen que Claire McCardell fue la primera diseñadora verdaderamente Americana, la precursora del ‘american style’. Un estilo fresco, femenino y desenfadado, más fácil de describir visualmente que con palabras: basta imaginar a Doris Day en cualquiera de sus tantas películas… Claire nació en Frederick, Maryland, y estudió ilustración de moda en la Parsons School of Design. Su actividad profesional comenzó como asistente Robert Turk. Durante su carrera consiguió éxitos comerciales rotundos como el ‘Monastic Dress’ (1938) y el ‘pop-over’ (1942). Su estilo fraguado bajo la influencia de Chanel y Vionnet se dejaba seducir por los plisados, los drapeados y el estilo griego y romano clásico. Entre las innovaciones que McCardell introdujo se encuentran el clásico top elástico sin tirantes y la redefinición del traje de baño. Una carrera que le valió dos prestigiosos American Designers Coty Award (1943 y 1956)
domingo, 24 de febrero de 2008
Maestros: Jacques Fath
La maison de Jacques Fath, inaugurada en 1937, sobrevivió a la guerra. Junto con Dior y Balenciaga, Fath fue una figura destacada de la alta costura a finales de la década de 1940 y principios de la de 1950, hasta su inesperada muerte a la edad de 42 años. Fath fue conocido por sus vestidos “de ocasión”, habitualmente con grandes lazos y pliegues asimétricos.
viernes, 8 de febrero de 2008
Irene´s wardrobe
Para los días primaverales ella prefiere los géneros suaves y volátiles. Hermosos vestidos de muselina o soleras de inspiración ibérica, con grandes faldas acampanadas.Oriente se presenta bajo un sugerente kimono de la más fina seda pintada a mano con bellas flores de loto, combinado con un obi carmesí.
Las tardes de sport: bermudas y camisas de manga ranglan.
Trajes sastre de faldas tubo para el frío invierno y pequeños sacones de piel de armiño.
miércoles, 6 de febrero de 2008
Historias de Hollywood X
Howard Greer, jefe del departamento de arte de la Paramount, contrata en 1923 a Head para dibujar los bocetos del vestuario para cada nuevo proyecto del estudio. Con ellos trabajaba un diseñador al que Head admiraba profundamente, Travis Banton. Este se haría cargo del departamento cuando Greer deja el estudio en 1927 y tomará a Edith Head como asistente. Banton, de gran talento, diseñaría algunos de los vestidos más celebrados de Carole Lombard o Marlene Dietrich de quién potencia para la pantalla su famoso “estilo masculino”.Head comienza creando el vestuario de los actores secundarios en las películas de pequeño presupuesto del estudio, pero su magnífico trabajo y dedicación le hicieron tomar mayor responsabilidad y en poco tiempo alguna de las grandes estrellas de los años veinte como Clara Bow o Mae West vestían sus diseños en la pantalla.
Uno de los primeros éxitos de Head fueron sus creaciones para Dorothy Lamour (foto) en The jungle princess (Wilhelm Thiele, 1936). Para ella creó un exótico vestuario a base de pareos y bañadores de vivos estampados que marcaron la moda en las playas de toda América durante los años treinta.
lunes, 4 de febrero de 2008
A lo chico.
En 1910 se produjo un cambio rotundo en la moda, influenciado por los "Ballet Rusos" que recorrían los escenarios europeos. Los colores llamativos y el orientalismo reemplazaron la hegemonía en tonos pastel y las faldas largas. Bailarinas como la sensual Isadora Duncan y la enigmática Mata Hari, se transformaron en íconos de belleza seguidos mundialmente. Gracias a esta nueva moda las mujeres se atrevieron a desafiar los sólidos principios morales que las ataban y comenzaron a mostrar el cuerpo, lo que por supuesto no fue posible sin escándalo eclesiástico y machista de por medio.Los cuellos "hasta las orejas" dieron paso al escote en "V" y las faldas se acortaron levemente, dejando al descubierto los tobillos, cosa que también causó estupor en la época En 1914 llegó la Primera Guerra Mundial, que terminó por completo con la farándula y el lujo de la moda francesa e inglesa, en donde se encontraban las grandes casas de alta costura.
Una vez finalizado el conflicto, en 1918, la falda campana dio paso a los cortes rectos, "tipo tubo". El tan utilizado corsé cambió de estrategia, ya que si antes se había usado para levantar el busto, ahora lo hacían para disminuirlo. El "corsé alisador" y los vestidos acinturados en la cadera, dibujaron el nuevo tipo de belleza y de mujer, las que buscaban parecerse más a los muchachos que a las antiguas beldades femeninas. Así surgió la mujer estilo Garzonne, quienes para lograr más aún el parecido con los hombres, se cortaron el pelo y perfilaron las cejas y comenzaron a salir a bailar. Ahora hasta era bien visto ser amiga o parecerse a las cortesanas de "vida alegre".
jueves, 31 de enero de 2008
La moda elegante
Cuando a principios del siglo XX, Georg Simmel dictaminaba sobre la moda elegante encontraba en la distinción la doble función de distinguirse, de diferenciarse, pero al mismo tiempo de identificarse, de admitirse igual a otros. Probablemente fue la moda elegante el último vestigio visible que se democratizó. Las buenas familias, justamente las personas distinguidas, siguieron arropándose con atavíos distintos y distantes, atavíos que marcaban esa barrera apreciable que las muchedumbres contemporáneas se aprestaban a rebasar. En efecto, la moda siguió siendo la manera de crear vistosamente un espacio propio, una reserva egocéntrica en la que identificar a quienes son como uno cree ser. El largo siglo XIX se prolongó hasta 1914, como también las maneras de vestir. Levitas oscuras, cuellos almidonados, sedas apagadas, corsés y miriñaques. Vemos a petimetres envejecerse deliberadamente hasta convertirse en adultos obesos con barbas hirsutas, con patillas descomunales y con bigotes retorcidos; vemos a damiselas ceñidas por la armadura de unas telas que agigantan los pechos al tiempo que los cobijan; vemos a familias de recta presencia, de patriarcal postura, rodeando al severísimo padre, centro y tutela de la progenie y de la esposa.
martes, 29 de enero de 2008
lunes, 28 de enero de 2008
De Gibson al Tailleur
A comienzos del 1900 se erigió el ideal de la "Chica Gibson", personaje de caricatura que representaba el ideal femenino de entonces y que se transformó en todo un patrón de vida. Su creador era por supuesto un hombre, el que atribuía a esta belleza los valores y costumbres que los caballeros consideraban adecuadas para una dama. Éstas debían ser de pecho erguido, caderas anchas y nalgas sobresalientes, además de sumisas y obedientes. Poco después nació la mujer con forma de "S", las que ajustaron la falda para resaltar la figura, los peinados se subieron sobre la cabeza y los sombreros se adornaban con plumas.Pero un nuevo ideal de mujer comenzó a emerger, el que por primera vez fue creado por ellas mismas y no por hombres. La nueva imagen era la de una mujer trabajadora y eficiente, que luchaba por obtener el derecho a voto y que se inmiscuía en los asuntos que hasta entonces eran privilegio del poder masculino. Para representar esta nueva tendencia, los vestidos se alejaron paulatinamente del decorado simplificando su confección. El traje de dos piezas, denominado "traje sastre", era lo más adecuado para los nuevos tiempos.
viernes, 25 de enero de 2008
Consejo útil
“Cuando una persona es la belleza del momento y su aspecto está realmente al día, y entonces cambian los tiempos y cambian los gustos, y pasan diez años, si mantiene exactamente el mismo aspecto y no cambia nada y se cuida, sigue siendo una belleza. Los restaurantes Schraff fueron la belleza de su tiempo; luego quisieron mantenerse al día y se modificaron y se renovaron hasta que perdieron todo su encanto y fueron comprados por una gran empresa. Pero, de haber mantenido el mismo aspecto y el mismo estilo y de haber aguantado durante los años de baja en que no estaban a la moda, hoy serían de lo mejor. Debes conservarte igual en períodos en que tu estilo ha dejado de ser popular porque, si es bueno, volverá y una vez más serás reconocido como una belleza”miércoles, 23 de enero de 2008
Postal desde Japón
…Por aquí ya todos lucen sus trajes típicos. En los días de fiesta los más coloridos kimonos recorren la aldea. Esta es la foto de mi vecina, la señorita Komako, el día de la celebración de Festival del quinto mes, cuando el perfume de los lirios y las artemisias se entremezcla tan bellamente…Besos desde el oriente.
Yukio
lunes, 21 de enero de 2008
La cage
La palabra crinolina denominaba originalmente una tela tejida con crin de caballo que se usaba para forrar sombreros y, más tarde, para dar cuerpo a las enaguas y los dobladillos de los vestidos. Hacia 1856 el término se aplicaba a una prenda interior compuesta de varios aros de tamaños graduados, hechos con barba de ballena o de acero, que ensanchaban las faldas y las ayudaban a mantener su forma.A finales de los años ´40 del siglo XIX, las faldas de moda se habían hecho tan anchas que las señoras tenían que usar debajo capas y capas de enaguas endurecidas para conseguir la silueta deseada.
Para resolver este problema se hicieron muchos experimentos con caucho, tubos inflables, ballenas y cañas. Uno de los primeros inventos fue patentado por William Thomas y John Marsh en 1849 y constaba de una estructura compuesta de tubos de caucho indio tejidos a través de trozos de madera hueca, creando miriñaques elásticos y flexibles. El 23 de mayo de 1856 J. Gedge obtuvo una patente para crinolinas hechas con dos telas cosidas herméticamente con un pequeño agujero por el que introducir una boquilla para inflarla y una abertura mayor para dejar salir el aire cuando la señora que la lleve puesta quisiera sentarse.
Se llevaron a cabo experimentos con más éxito usando acero, como el diseño patentado en 1856 por C. Amet: una crinolina hecha con alambres de acero cubiertos de tela, sujetos con fuertes cintas, de manera que formen el “esqueleto de la enagua”. Los alambres de acero hicieron posible crear un miriñaque en forma de jaula ligera, plegable, que duraba mucho tiempo y que no era demasiado caro.
Aunque la prensa los ridiculizó a menudo, se hicieron muy populares y se produjeron a millares.
sábado, 19 de enero de 2008
¡Quiero ese vestido!
La moda no ha pasado nunca inadvertida para el mundo intelectual. Ya a comienzos del siglo pasado, en 1830, Balzac redactó su “Tratado de la vida elegante” y a finales de ese mismo siglo, intelectuales como el dandy y poeta Baudelaire, ya se fijaban con entusiasmo en el femenino y erótico arte de pintarse los ojos, las mejillas y los labios, descrito en su “Elogio del maquillaje”: un pequeño tratado donde la moda se presenta como un elemento constitutivo de lo bello, un síntoma del gusto ideal. Para el inglés Oscar Wilde, el maquillaje proporcionaba a la mujer lo mismo que su intención personal para con la naturaleza: nunca imitarla, sino embellecerla. Hacia 1874, Mallarmé, redactaría “La última moda”, su enmascarada incursión en el mundo de las telas y los vestidos.Pero también la literatura ha inspirado el gusto de las mujeres. Dicen que Sarah Bernhardt, leyendo una página de “Salambo”, de Flaubert, quien describió a su personaje vestida de una tela desconocida, quiso tenerla para su nívea piel y la tan afamada artista exigió una tela similar que al cabo de una semana existía. Sarah la creó mutando un terciopelo color hortensia marchita con reflejos azulados y haciendo macerar a martillazos la pieza de terciopelo de Venecia color rosa auroral; posteriormente, la intervino con fumigaciones de azufre y azafrán, para encontrar un tinte nunca antes visto. Al final, un dibujante trazó arabescos y flores de fantasía, animales emblemáticos y sombras sugestivas con un vaporizador especial; el resultado inesperado cubrió a su grácil cuerpo en sus futuras representaciones. Este acto bien afirma lo dicho por Barthes sobre el vestido: "Se sabe que la vestimenta no expresa a la persona sino que la constituye; o más bien es sabido que la persona no es otra cosa que esa imagen deseada en la que el vestido nos permite creer". El gusto por lo nuevo y lo exótico en la moda ha sido un rasgo constante en nuestras sociedades modernas y sobre todo de manera creciente desde el siglo XIX a nuestros días.
